Colo Colo El presente lo escribe BN. El pasado y el futuro lo debe escribir el pueblo albo Imprimir
Escrito por Jorge Vergara N.   
Martes 20 de Diciembre de 2011 14:04

Qué o quién es Colo Colo y ser colocolino, Muchas veces en momentos de soledad y reflexión, ya sea de tristeza o alegría, se me precipitan relámpagos importantes de reminiscencias con sobresaltos, asombros y extravagancias, por lo general sin ni siquiera escarbar mucho, y en donde, Colo Colo aparece como el actor insustituible de dichos retratos espirituales.

 

 

El paso de los años, quiéralo uno o no, hace que se sientan cada vez más recurrentes dichos recuerdos que los proyectos futuros. Ese constante tránsito a través del compendio, me ha llevado a cuestionar muchas veces la respuesta que pareciera ser tan simple y que sigue siendo tremendamente compleja, ya que en la práctica se alarga hasta convertirse en una lata. Tratas de escribirla corta y te resulta incompleta, la alargas y te desparramas en un sinfín de ideas, que restan precisión y consistencia al mensaje. En resumen un revoltijo imposible de memorizar.

Más se sufre aún, cuando los jóvenes de hoy, tan concisos y breves ellos, te hacen la pregunta que entre mas niño se es, mas larga resulta. Por ejemplo, los y las infantes ¿Abuelo quien es Colo Colo, qué es Colo Colo y qué es ser colocolino? Y uno que hace rato paso los 60 y tantos, inspira profundamente y…. Ahí no mas queda… Cómo le explico a mi nieto y/o nieta esta sensación. Problema no menor

Es que en verdad amigos, Colo Colo en su esencia y lo que en verdad es, no se puede explicar en forma breve. Colo Colo es una suma de cosas, de querencias, imágenes, recuerdos, penas y alegrías, generalmente de sucesos propios, recuerdos de niños sin diferencias de ninguna especie. etc. Quizás, resulte más fácil contestar estas preguntas diciendo ¿Qué no es Colo Colo? Pero es igual de largo, por lo tanto, esta explicación que para muchos será una lata, busca ser una suerte de sinopsis de ideas que cada lector puede editar a su manera y pregonándola con sus propias vivencias.

Colo Colo es una pasión, un sentimiento, una forma de vida o quizás una expresión propia de verse a si mismo en su relación con sus semejantes. Colo Colo dice el Corán albo es un club soberano, independiente, libre, autónomo y solidario, que une a un grupo de adeptos sin distinción de ninguna especie o característica que los diferencie, al uno del o los otros, tales como; género, raza, nacionalidad, credos, doctrinas, diferencias sociales etc. Parece una definición de texto de instrucción, y algo sirve.

Convengamos que está definición no es muy clara para los niños y algo fría y escueta para los viejos, por eso, primero que nada debemos aclarar que cada uno de nosotros tiene una definición diferente de Colo Colo y segundo que todas estas respuestas son válidas. Incluso aún siendo así, pactemos eso sí que, la gran mayoría coincidirá que los albos sentimos a Colo Colo casi de similar modo.

¿Entonces?

Podríamos concluir entonces que; Colo Colo es, o era, un club sin fines de lucro, producto de una afición de jóvenes, cuyo fin era jugar al futbol, relacionarse socialmente y permanecer en el tiempo como una actividad profesional (el profesionalismo ya estaba encubierto desde los comienzos de 1900).

Y solo porque está hoy en boga, aclaremos de una vez que, nunca fue creado con fines “mercantiles” y/o mucho menos de lucro.

Así nació Colo Colo el 19 de Abril de 1925 y así permaneció con avatares y tempestades superadas valientemente hasta enero del 2002.

Ambas definiciones son válidas y se complementan muy bien. Sin embargo, seguramente por mi edad, prefiero decir que Colo Colo es todo eso y mucho más. Es un club social deportivo y cultural sin fines de lucro, donde es más fuerte el amor a la gloria, que el temor al fracaso, que su historia y arraigo se sustentan, con la pasión y sentimiento con que sus adeptos y adictos encaran su representación en todo momento, lugar y circunstancia en que se encuentren.

Colo Colo no puede tener dueños ni patrones, Colo Colo es un club de su gente, creado y glorificado por su gente.

Colo Colo es transversal en el tiempo y en el espacio. El cariño que por él se profesa, además de incondicional, posee principios y valores propios, tanto libertarios como solidarios, de lazos fuertes que se acrecientan con los años. Colo Colo es recuerdo de niño, de pelota artesanal y de juego de pelusas, tiempos de pelucones y querubines en donde todos éramos iguales; ya sea en la calle, el barrio, el parque o la escuela, etc. Es la revancha del niño con carencias que se iguala con el bien vestido y alimentado, porque aman lo mismos colores y la misma insignia. El flaco y desgarbado se abraza al rechoncho sin pensarlo dos veces. Cuando se grita el gol, junto con abrazarnos solo competimos por quien lo grita mas y celebra mejor. Y cuando el rival nos supera, el abrazo entre albos igual está, es más fraterno, sentido y nos apaga la pena que siempre tendrá revancha al partido siguiente. Podemos ganar o perder, puede llover, picar el sol o relampaguear, podemos morder el fracaso incluso seguidamente, pero entre mas sopla el viento en nuestra contra, mas colocolinos despertamos al día siguiente. Así somos los albos de corazón. Sentimos orgullo de ser colocolinos en la victoria pero nuestro orgullo crece aún más en la derrota

Cuando somos niños puede que no conozcamos a toda la parentela, o a todos los compañeros, o a todos los profesores etc., etc... Puede que no sepamos muchas materias y lecciones, pero seamos justos y claros; que los niños colocolinos, todo ello lo compensan porque se conocen de memoria y al dedillo la formación integra, con suplentes incluidos, del cacique en cada instante de sus vidas. Así es el colocolino

Los libros escolares se leen algunos y en contadas ocasiones, pero ni hablar de todo lo que salga referente a Colo Colo en los diferentes medios, eso se devora y se mantiene en la memoria y en forma inmaculada por años, con la características que cada uno de esos jugadores por cada año que pase, incluso ya retirados, juegan mucho mejor. Así es el colocolino, agradecido de sus héroes deportivos con lealtad y unción.

Ir al estadio suele ser lo ideal, pero no ir no es objeción para imponerse al instante de la suerte del equipo cada día que juegue, independiente de la hora y lo que se tenga que hacer, así crecimos, así nos criaron o nos formamos con distintos credos y religiones, con mas o menos carencias, con el abuelo, el tío, los padres o el amigo, no importa el "Partners", siempre está y si no existe se inventa. Colo Colo es nuestra parte buena de la existencia es el fertilizante de nuestro desarrollo y lo es mas fuerte aún, cuando caminamos sobre la cornisa o al final del camino, nos equilibra y desequilibra con la misma perseverancia e intensidad que su concurrencia. Es una mezcla rara de psicólogo, psiquiatra y consejero de asistencia emocional, sin pastillas ni tratamientos largos, la semana para bien o para mal es marcada por su acción, y cualquiera sea el resultado nadie cambiará al Doctor.

Colo Colo independiente de todo aquello que nos aparte, nos une en la pena y en la alegría, pero sobre todo es nuestras esperanzas, generalmente alcanzables, es nuestra ventana al éxito mas cercana y quizás la única. Es acaso el notable desquite real de los más necesitados o carenciados de la vida, y cuyo destino se marca con dolor. Colo Colo iguala a patrón y empleado, a profesor y alumno, a masón con cura, y a rico con pobre. Por ello Colo Colo, ni los colocolinos podemos excluir a nadie y menos aún sentirse discriminados, ello nos rebela, nos enoja y nos ofusca.

Colo Colo es el niño que todos llevamos dentro y que nunca nos abandona, es quien por instantes preciosos nos devuelve el barrio, a los viejos y a los amigos pasados del barrio, escuela, colegio, instituto, universidad, trabajo, y es el compañero permanente que siempre te acompañara hasta el final del camino. Muchas cosas pueden cambiar en tu vida pero los colores y el emblema del cacique se quedaron en tu corazón para siempre y en tu alma más allá de la muerte. Se es albo desde que naces hasta más allá del final.

Si eres colocolino no eres menos ni tampoco mejor, pero eres diferente en la forma de sentirlo, no se si es orgullo o enfermedad, pero no me importa, me da lo mismo, no quiero sanarme.

Por extraños que sean mis sueños, esos que se tienen despiertos, cada final de año cuando uno se proyecta para el próximo, no recuerdo haber olvidado nunca pedir que; ojala el próximo año Colo Colo salga campeón, y vaya que en mi vida me ha dado resultado. Con eso se conforman muchos albos de corazón puro sin envidias ni chaqueteos, parece poco para algunos, pero con eso basta para muchos.

Y digo esto que es una enfermedad crónica y sin cura, porque no pretendo para nada mejorarme y aunque se me agraven los síntomas, seguiré feliz con ella. Y en el colmo del paroxismo cada año que nos va mal (aún viendo el pandemonio que hoy existe con BN) extrañamente mi amor y cariño al club no decae ni un ápice y tampoco se amilana, mi fe y optimismo se renueva y se hace mas fuerte, extraña enfermedad que no podría vivir sin ella.

Hace 30 minutos cayó Colo Colo con Cobreloa en el Monumental, aún con la congoja en el alma y la ira peleando con la razón no me puedo conformar, seguramente me tardaré en dormir, me veré este maldito partido en mi mente una infinidad de veces mas, Aún así, tengo la seguridad que pese a este resultado adverso hay esperanzas que el martes lo demos vuelta. Ahora si eso no es así, me quedo con la otra esperanza que esto sirva para que el pueblo albo se levante como el Arauco Indómito y luche por liberar su club.

Colo Colo es pasado, presente y futuro, el presente lo escribe BN. El pasado y el futuro lo debe escribir el pueblo albo.

Última actualización el Miércoles 21 de Diciembre de 2011 22:06