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El Complot qué Quebró Colo Colo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Viernes 08 de Julio de 2011 11:17

 

PLAN B 26 de febrero y 11 de marzo de 2004

EL DEPORTE TAMBIÉN TIENE SU COMPLOT

CODICIA MONUMENTAL

 

El 23 de enero del 2002 un juzgado civil de Santiago declaró la quiebra de Colo Colo y poco después Peter Dragicevic, el presidente que condujo al Equipo a la eufórica conquista de la Copa Libertadores en 1991, estaba preso Por fraude tributario. La prensa deportiva aplaudió de pie las medidas que prometían salvar al equipo de una administración "corrupta". El síndico Juan Carlos Saffie fue alabado cuando bajó a la tierra ungido de la independencia Y neutralidad empresarial que enderezarían el destino del equipo. Pero pasada esa borrachera comienza a emerger una historia oculta mucho más compleja que ese simple cuento de vaqueros. Hoy, la primera parte...

POR ALEJANDRA MATUS

En mayo del 2001, en vuelo a una cita deportiva en Paraguay, coincidieron el ex Presidente de la Asociación Nacional de Fútbol (ANFP) Ricardo Abuhomor y Jorge Vergara Núñez, ex asesor de Colo-Colo y mano derecha de Peter Dragicevic en buena parte de lo que fue su administración como presidente del Club deportivo. Iban invitados por una empresa internacional que organiza Campeonatos internacionales. Abumohor dejó su asiento en primera clase para acercarse a la cabina en la que, junto a Vergara, viajaban también varios de los principales editores y periodistas deportivos chilenos.

Sin pretender falsa simpatía, Abumohor encaró a Vergara: "Colo-Colo va a quebrar y todos sus dirigentes van a ir presos", le dijo. Los periodistas, sorprendidos por la aspereza del diálogo, no le dieron sinembargo mayor importancia, pues corrían los días en que era un lugar común hablar de las irregularidades y negociados al interior del club. A nadie le pareció extraño que un dirigente informado confrontara a uno de los supuestos responsables, presagiándole la quiebra. Para Vergara Núñez, sin embargo, había algo más que pura especulación en las palabras del dirigente deportivo.

Cuando el 23 de enero la jueza del 22° Juzgado Civil de Santiago, Helga Marchant, declaró la quiebra del club y poco después Peter Dragicevic fue encarcelado por supuesto fraude tributario y asocación ilícita -según la querella que interpuso en su contra el Servicio de Impuestos Internos (SII)-Vergara quedó convencido de que sus sospechas sobre Abumohor y un amplio espectro de dirigentes deportivos, políticos y empresariales estaban más que justificadas. Hoy, incluso entre quienes fueron fervientes opositores a Dragicevic y no le creen una palabra al "guatón Vergara", están convencidos de que hay un proceso en curso destinado a privatizar todos los clubes deportivos. Para ellos, la quiebra del equipo fue sólo una pieza en una operación orquestada por personas que persiguen administrar para su lucro personal los "bienes" del equipo: desde los suculentos contratos por derechos de transmisión televisiva a la enorme potencialidad inmobiliaria que tienen los terrenos donde hoy se ubica el Estadio Monumental, orgullo de los 70 mil socios que conforman el catastro oficial del pueblo colocolino.

Coincidencia o no, la mayoría de quienes son apuntados como parte de este "complot" confluyen en la Fundación Vida Deporte, creada por el ex Presidente (DC) Eduardo Frei Ruiz-Tagle después de conseguir la aprobación de la ley del deporte, una de las favoritas de su administración: entre ellos, los hermanos Carlos y Julio Riutort, el primero ex presidente de Colo Colo y el segundo actual rector del Instituto Nacional del Fútbol; el abogado y lobbysta Darío Calderón; el actual embajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz (PPD); el ex técnico de la selección chilena y ex director de Chiledeportes, Arturo Salah; el ex gerente de la Coca Cola, Gonzalo Bessoaín, el presidente del sindicato de futbolistas Carlos Soto, y, por cierto, el ubicuo Ricardo Abumohor.

La mayoría de estos personeros no está involucrado en la lucha en terreno que ha provocado, por ejemplo, la quiebra de Colo Colo entre los directivos de la vieja y nueva guardia.

Los miembros de Vida Deporte, encabezados por el ex Presidente Eduardo Frei, han usado el peso de su influencia para promover las condiciones que lleven a la intervención de Colo Colo, con el argumento de que era necesario rescatarlo de las manos de sus corruptos dirigentes. Sin embargo, su apuesta es mayor y apunta a la privatización total del fútbol.

Los miembros de la Fundación comparten un dogma: la institucionalidad deportiva estaría mucho mejor administrada en manos de sociedades anónimas gestionadas empresarialmente y no, como ocurre hasta hoy, en las anacrónicas entidades "sin fines de lucro" con que se manejan los 32 clubes deportivos del país, incluyendo a Colo Colo.

Fieles a ese credo, varios de ellos comenzaron el activismo mucho antes de que el Servicio de Impuestos Internos pusiera sus manos sobre Colo Colo.

Por ejemplo, el senador vitalicio Frei Ruiz-Tagle habría ido a plantear al subdirector del SII -el también DC Bernardo Lara-la necesidad de que el Estado PLAN B 26 de febrero y 11 de marzo de 2004 tomara cartas en las irregularidades tributarias que presentaba el equipo. Eso, semanas antes de que ese organismo decidiera presentar la querella contra Dragicevic y Vergara. Frei, según distintas fuentes consultadas por Plan B, habría concurrido acompañado de Carlos Riutort, a la sazón dirigente del club, considerado uno de sus operadores.

Plan B no pudo confirmar esta versión con Frei ni Lara porque, según informaron quienes actúan como sus voceros, se encuentran de vacaciones y están inubicables. Riutort, en tanto, negó la existencia de esos encuentros. "A Lara no lo conozco. A Eduardo Frei sí, porque mi hermana está casada con su primo, Arturo Frei Bolívar", afirmó, pero descartó que el ex Presidente influya de alguna manera en sus acciones.

Más allá del mito, lo cierto es que Frei y otros funcionarios y ex funcionarios de su administración e incluso del actual gobierno de Ricardo Lagos siguen jugando sus cartas en favor de una opción que fue presentada públicamente como la tabla de salvación para el fútbol chileno. Este es el lado B de la quiebra de Colo Colo. En esta edición, la primera parte.

GARRA BLANCA Y DE CORBATA

Heraldo Muñoz (PPD), ex ministro secretario general de gobierno de Ricardo Lagos, es jugador aficionado y compañero de cancha cada fin de semana del ex ministro de Justicia, José Antonio Gómez (radical y masón). Colocolino de oficina, fue una de las voces más potentes en favor de la intervención judicial del equipo. Muñoz, con todo el peso de su cargo de vocero, fue un aliado de la gestión del síndico de quiebras, Juan Carlos Saffie.

Pero Muñoz no es el único integrante activo del gobierno de Ricardo Lagos que participa en las disputas respecto de la conducción de Colo-Colo.

El Ministerio de Justicia recibió en enero de este año una queja formal de un grupo de socios por la conducta que han tenido en el club, dos socios con cargos políticos en el gobierno.

Uno de ellos es Carlos Tapia, presidente del Tribunal Supremo del Partido Socialista y ex funcionario de la Municipalidad de Huechuraba. Tapia es secretario general de la directiva del club albo bajo la actual gestión de Luis Baquedano. Y la queja que se estampó contra él en Justicia lo responsabiliza por haber aceptado que Baquedano y otro funcionario del gobierno de Lagos, Osvaldo Gallardo, abrieran una cuenta bipersonal con fondos del club. El reclamo, estampado el 9 de enero pasado, incluye el número de esa cuenta: 178-020A4-03 del Banco de Chile, y denuncia que Gallardo, hasta la fecha de esa denuncia, prestaba servicios en el Ministerio del Interior. "¿Puede este señor, aprovechando el cargo que tiene, hacer lo mismo en el gobierno?, ¿puede abrir una cuenta corriente a su nombre con dinero del Ministerio?" En la misma carta, los socios acusan a Baquedano de haberse hecho "designar" en el cargo de presidente con la ayuda del socialista Tapia, quien permitió que votaran integrantes fantasmas del directorio.

¿QUIEN ES COLO COLO?

Más allá de la violación de normas éticas y estatutarias del club, en esta y otras denuncias al Ministerio de Justicia los socios expresan su frustración por tener que resignarse a aceptar una presidencia obsecuente a la administración foránea instaurada por el síndico Juan Carlos Saffie, sin que, según dicen, alguien defienda verdaderamente al club de las transformaciones de fondo que ha emprendido el síndico desde el año 2002 y que, más que administrar la quiebra, pretenden reformar el alma de la institución.

Baquedano representa para estos socios un simple operador de los deseos de Saffie que, si bien ya no es formalmente el síndico de Colocolo, sigue administrando el club a través de una Junta de Acreedores designada a su imagen y semejanza y de sus propias empresas, que continúan prestando servicios remunerados al club.

Como muestra, considere simplemente lo siguiente: Baquedano está promoviendo una reforma a los estatutos internos que rigen al club que reducirían el número de directores de 21 a 9, eliminaría instancias de participación "social" del pueblo colocolino y reduciría a tres meses el período de inhabilidad que hoy impide a los ex directivos del club participar en negocios con la institución.

Otra de las reformas propuestas por Baquedano y que deben resolverse en marzo permitirían incluso que el síndico Saffie -quien asumió el cargo prometiendo que nunca se involucraría en el negocio del fútbol porque "es muy sucio"-se convierta en el futuro presidente del club.

Para los colocolinos de carné, cuotas y viajes adondequiera que juegue el equipo, el dilema de fondo es si en el destino que tome el "Club Social y Deportivo" su voz será escuchada. Ellos se consideran los creadores del club y de la pasión que hoy le da valor de mercado a la marca Colo Colo y no todos están dispuestos a entregar el equipo a los cantos de sirena de los apetitos privados sin dar la pelea.

De hecho, ya se constituyó una organización que pretende darles expresión política: Movimiento Colo Colo Democrático, aunque en las páginas de los medios de comunicación, alineados con el canto de la posmodernidad, nadie atienda su protesta.

SAFFIE, EL PADRE HURTADO

La quiebra de Colo Colo, como casi todo lo relacionado con este equipo, tuvo una tramitación ultraespecial: a dos días del pronunciamiento judicial, la decisión estaba publicada en el Diario Oficial y la designación de Juan Carlos Saffie como sindico, era un hecho consagrado. Quienes están habituados a la tramitación de quiebras saben que la publicación, con apuro, se demora por lo menos ocho días.

Pero en los días que se tomó la decisión nadie estaba para reparar en esos detalles.

Dragicevic pasaba las horas más humillantes de su carrera como dirigente deportivo ad honorem en Capuchinos, mientras su asesor Jorge Vergara Núñez se sometía voluntariamente a un interrogatorio en la Brigada de Delitos Económicos sobre las acusaciones en su contra por fraude tributario y En entrevista con Plan B, Vergara Núñez, hoy asesor del club Puerto Montt, relata un hecho que le llamó la atención: "Mientras los policías me interrogaban, había un personaje que escuchaba todo lo que yo decía sin intervenir. Hacia el final me preguntó: ¿Y cuál es su interpretación sobre la quiebra de Colo Colo? Yo le dije lo que pensaba sobre Abumohor, Calderón y todos los demás que, según mi opinión, forzaron esta solución artificial. Grande sería mi sorpresa al darme cuenta más tarde que era Arturo Herrera, el hombre que reemplazó a Mery en la dirección de Investigaciones y que junto a él y a Darío Calderón forman parte de la misma logia masónica".

Nadie puso tampoco mucha atención al hecho que después de dos años de las graves acusaciones del SII, los tribunales terminaron sobreseyendo a Dragicevic. En el caso de Vergara, ni siquiera fue procesado. Las auditorías extensas y severas tampoco concluyeron en cargos contra ningún otro dirigente de la vieja administración. Las millonarias deudas tributarias que, según se dijo en un primer momento, estaban a punto de hundir al club, se han ido desinflando hasta convertirse hoy en una cifra que podría arreglarse con la venta de algunos jugadores y sin necesidad siquiera de deshacerse del Monumental.

De hecho, el propio SII ha sostenido doctrinas contradictorias respecto de la denuncia original en contra de los manejos del club, en cuanto a que, de forma ilegítima, se había evadido pagar premios y primas que obtienen los jugadores por sus contratos. Decidido, según se dijo públicamente, a dar una señal "ejemplarizadora" contra el fútbol chileno, el SII se dio una vuelta de carnero cuando llegó la hora de discutir los sobresueldos pagados a los empleados del Ministerio de Obras Públicas. En una declaración pública, el servicio sostuvo que ese sueldo adicional no era "tributable".

Tampoco despertó demasiadas simpatías el argumento de los viejos dirigentes de Colo colo en el sentido de que no podía declararse en quiebra el club porque no se trata de una empresa, sino de una institución sin fines de lucro que se rige por normativas del Ministerio de Justicia. "Si no, ¿por qué el SII no pide la quiebra a los hospitales públicos que tienen una deuda mucho mayor?", pregunta un actual dirigente de Colo Colo.

Este argumento fue aceptado originalmente por la jueza Helga Marchant, en la primera petición de quiebra de Colo Colo, que se hizo en diciembre del 2001. Pero en enero del 2002, cambió de opinión y designó, con el beneplácito del gobierno, la ANFP y los medios de comunicación, al síndico Saffie, quien fue presentado ante la opinión pública como el salvador impoluto.

LOS NEGOCIOS DEL SÍNDICO

Antes de saltar a la palestra pública, Saffie, además de sus funciones como síndico en distintas empresas por encargo del Poder Judicial, asesoraba a empresas y se estrenaba en negocios inmobiliarios e industriales.

El concepto de síndico instaurado en el régimen militar es que los tribunales los escogen de un listado en que figuran ingenieros comerciales y administradores. Ellos cobran por sus servicios -que consisten, en teoría, sólo liquidar los bienes y porcentaje de los montos que administran y su pago, por cierto, tiene prioridad sobre cualquier otro compromiso de la empresa intervenida.

Aunque los poderes plenipotenciarios que la ley da a los síndicos están cuestionados hoy día por proyectos de ley que pretenden regular mejor esta actividad, nadie sospechó de las intenciones de Saffie al momento de ser nombrado. El hombre no venía del mundo del deporte y eso opacaba cualquier otro antecedente en contra, como el ser uno de los síndicos "favoritos" de la jueza Marchant e incluso haberle hecho un regalo a la magistrada que fue denunciado sin pena ni gloria por el diputado Nelson Avila.

Tampoco nadie se tomó la molestia de analizar su récord en quiebras pasadas, como en la de la empresa de buses Tramaca y la de la panificadora Fuchs, en que las denuncias de los trabajadores por sus conductas poco transparentes no han salido de los círculos de un puñado de empleados y dirigentes de la vieja guardia colocolina.

Quizás por eso la prensa ni siquiera cuestíonó el "simple convenio judicial" con que el síndico coronó su gestión de un año y que contó con la anuencia del presidente del directorio del club albo Carlos Riutort.

Por esa vía, Riutort cedió la administración a una Junta de Acreedores, a cambio de "levantar la quiebra" del equipo. En dicho convenio se establece que el club debe comenzar a pagar a partir de abril los excedentes de utilidades que generó el año pasado.

"Nadie ha querido responder qué pasará si Colo Colo no genera utilidades. Ahí queda abierta la puerta para que cualquiera de sus acreedores pida la resolución de este convenio y se vuelva al estado de quiebra o exija la venta forzada del estadio Monumental, que es un plazo que está corriendo y que tiene fecha límite: junio de 2004", advierte el dirigente colocolino Luis Maluenda.

Saffie, quien extendió al máximo su período legal como síndico, cobró por su gestión 320 millones de pesos, sin considerar los millonarios sueldos que todavía reciben socios suyos muy bien instalados en la gestión administrativa del equipo.

 

El delegado del estamento de profesionales despedidos del club, Sergio Maldonado, se pregunta junto al periodista Pedro Soto Vera, autores del libro "Colo Colo, historia de una quiebra", cuál ha sido el gran resultado de la costosa gestión de Saffie. "De la deuda reconocida se ha pagado apenas un 3,3 por ciento en dos años. A esa tasa, ni en 25 años el club va a poder salir de la intervención que sufre hoy", afirman. Soto Vera y Maldonado enumeran una gran cantidad de acciones de Saffie que, por el contrario, parecieran dirigidas a "bajarle el precio" a los activos del equipo, partiendo por la desacreditación que hizo del Estadio Monumental, hoy intervenido por mencionan el haber cerrado la Escuela del Fútbol donde se formaban los jugadores y que era el semillero de estrellas que otorgan rentabilidad a su plantel. Un tercer punto es la clausura de las filiales del club que existen a lo largo de todo el país.

Además, "la nueva administración ha dejado ir jugadores a precios irrisorios con cuya venta, sí se hubiera negociado bien, se podría haber sacado al club de la quiebra", critican. De hecho hoy, a espaldas de los socios, y ahora que Saffie es asesor del Club Palestino, se entregó gratuitamente a ese equipo al jugador Gino Reyes.

"Se dijo que Saffie venía a dar transparencia, pero desde que fue nombrado no se ha dado ninguna cuenta pública como las que solían hacerse antes en el club. Los informes del síndico se han remitido a señalar como parte de su gestión el arreglo de rejas y tribunas ¿Y para eso había que pagarle tanto?", se pregunta Maldonado.

"Inocentemente creímos que Juan Carlos Saffie iba a salvar a Colo Colo. Pero su función era liquidar los activos del club y terminar cuanto antes todo", comenta el dirigente Jorge Vergara Villarroel. Y agrega: "Lo que hizo Saffie lo podría haber hecho cualquiera. Lo que sí hizo bien Saffie fue crearse una imagen corporativa buena con los medios. Acá los únicos que han ganado plata son los síndicos", afirma.

Patricio Jamarme, el síndico que reemplazó a Saffie, hasta octubre del año pasado cobraba dos sueldos: uno como administrador general de la junta y otra como síndico. Además tiene una empresa con su esposa (Serlex), que presta asesorías judiciales a Colo Colo y de la que también es socio Saffie.

Saffie también fue el hombre que le recomendó a los trabajadores contratar los

servicios del abogado Néstor Gutiérrez para negociar el pago de sueldos e indemnizaciones adeudadas a la hora de su despido.

"Confiamos en él. Le entregamos todos los papeles y nos sometimos a un acuerdo prejudicial en que aceptábamos el 60 por ciento de todo lo que nos adeudaban, para al final darnos cuenta que Gutiérrez y Saffie eran socios", dice Maldonado.

Gutiérrez es socio de Saffie en la quiebra de Tramaca y, según Maldonado, lo descubrieron incorporando en el convenio judicial con Colo Colo a varios trabajadores inexistentes. Por estas razones, lo demandarán al Colegio de Abogados.

Cuando Maldonado encaró a Gutiérrez su falta de moral para tener colgada la foto de Manuel Bustos en su oficina, el jurista le respondió: "Métete a Bustos por la cueva".

Hoy Saffie es, además, socio de dos de los principales impulsores de la privatización de Colo Colo -Ricardo Abumohor y Darío Calderón en la fundación Real Madrid.

APETITO MONUMENTAL

 

Otro asunto que genera suspicacias unánimes entre los directivos tradicionales es la persistencia con que la administración Saffie ha insistido en bajarle el perfil a la importancia del Estadio Monumental, negándose incluso a considerar ofertas de negocios que permitirían sacarlo de la quiebra. La opinión de Maldonado es la mayoritaria entre los socios. "El terreno sobre el cual se encuentra el Monumental es una mina de oro en potencia, pues está sobre una de las zonas de desarrollo inmobiliario más apetecidas de Santiago. Si Colo Colo lo mantiene, podrá salir del hoyo financiero", afirma. Hoy día el precio de este terreno está desvirtuado pues se considera área verde.

Pero, en cualquier momento, quien quiera que sea su dueño, compra un terreno equivalente y lo destina a área verde. El trueque le permite pedir el cambio del "uso de suelo" a fines urbanos. Con la nueva denominación, bastaría solo vender una pequeña franja de los terrenos para sanear las deudas del club.

"Pero parece que la conducción de la Junta de Acreedores y los hombres de Saffie apunta a vender barato para que algún tercero, y son muchos los interesados, haga el negocio", dice Maldonado.

"Si los terrenos se venden como áreas verdes, Colo Colo recibiría alrededor de 7 millones de dólares, que es lo que hemos calculado. Pero si se vendieran como sitios urbanizados para ser ocupados habitacionalmente, recibirían 30 millones de dólares, aproximadamente", informa el dirigente colocolino Luis Maulenda.

Según Maluenda, en las condiciones actuales, al equipo le bastarían sólo 10 millones de dólares para salir de su atolladero. Pero su impresión, como la de otros dirigentes, es que la actual administración no tiene interés en rescatar a Colo Colo de la quiebra.

EL CUARTO PODER

Entre los numerosos entrevistados por Plan B abunda el pesimismo. El poder del oficialismo en Colo Colo, aseguran, está bien cimentado en los medios de comunicación.

Maldonado, por ejemplo, sostiene que la auditoría externa impulsada por Carlos Riutort y que sirvió de base a la declaración de quiebra del club fue financiada por Canal 13. En esa estación, dice, la palabra pro privatización de Abumohor se hace oír a través de Mario Mauriziano, su yerno.

En la radio Chilena, trabaja el productor y comentarista deportivo Ignacio Eguiguren, hermano del abogado de Ticket Master e integrante de la actual Junta Directiva de Colo Colo, Eugenio Eguiguren.

El comentarista de MEGA Mauricio Israel, aseguran sus críticos, siempre se muestra partidiario de cualquiera que sea la voz oficial en el equipo: "Fue Dragicevista, Menichetista y ahora es Saffieista", afirma Luis Maluenda.

"La única defensa que le queda al socio es oponerse a la modificación de estatutos, en la asamblea que se realizará a mediados de marzo", dice Maluenda. Agrega: "La actual directiva ha sido obsecuente y lo único que ha hecho es ceder frente a todas las amenazas que han hecho los grandes grupos económicos que están forzando la destrucción de Colo Colo".

Pero esto no solo ocurre con los albos. Ya comenzaron también las presionessobre la Universidad de Chile.

Cuenta Maldonado: "Cuando la jueza Marchant decretó la quiebra de Colo Colo, su secretaria era Jenny Boock. Dos años después, la Contraloría está pidiendo la quiebra de la U. El caso cae en el Séptimo Juzgado Civil de Santiago y curiosamente, por decir lo menos, se repiten los personajes. La jueza es Jenny Boock y en la terna para síndicos figura Juan Carlos Saffie. ¿Mera coincidencia?". Pero todo esto que le hemos contado es sólo la fase doméstica de un proceso de mayor envergadura. Los personajes claves de este "complot" no se ensucian las manos en escaramuzas anecdóticas dentro de su Plan Maestro.

Muy ajenos y recluidos en la mencionada Fundación Vida Deporte, que reúne a los prohombres de la privatización del fútbol, esperan pacientemente el final de un partido de largo aliento. Mientras, cosechan pequeños triunfos: según fuentes extraoficiales, Vida Deporte, el organismo creado por el ex Presidente Frei, se ha adjudicado el 80 por ciento de los proyectos licitados por Chiledeportes. Pero para enterarse del detalle, debe esperar el segundo capítulo de esta historia.

CODICIA MONUMENTAL II:

LAS RELACIONES DEL SÍNDICO JUAN CARLOS SAFFIE Y LOS PELIGROS DE LA 'U'

A su llegada a Colo Colo, Juan Carlos Saffie -era un desconocido síndico de quiebras. De la noche a la mañana, comenzó a ocupar espacios importantes en los medios de comunicación y se convirtió en el fetiche de los comentaristas deportivos. Para muchos será difícil olvidar su figura, al igual que la de sus amigos que desean a toda costa la privatización del fútbol chileno. Esta es la segunda parte de la historia del equipo albo y las irregularidades que rodearon su quiebra.

POR PABLO BASADRE G.

Carlos Avelino Bravo trabajó en el 22° Juzgado Civil de Santiago durante 18 años. Como oficial cuarto, le correspondía la atención de público y era uno de los favoritos de la jueza Helga Marchant. Bravo le hacía trámites personales, cobraba sus cheques y estaba siempre pendiente de los asuntos bancarios de la magistrada. Entre sus compañeros, Bravo era conocido como uno de los "favoritos". En 1999, Bravo fue testigo de la entrega de un regalo para la jueza Marchant, un paquete "grande y bonito" que venía en una bolsa.

"Cuando este señor me lo pasó, entré a la oficina de la jueza y se lo entregué. Ella abrió sus ojos y en su habitual lenguaje me dijo: ' pero cómo a este huevón se le ocurre traerme el regalo para acá", relató Bravo a Plan B. El hombre del regalo era Juan Carlos Saffie, uno de los más conocidos síndicos de quiebra y ex interventor de Colo Colo.

Cuando la revista Qué Pasa hizo un ranking con los síndicos más cotizados, Saffie quedó ubicado entre los cinco primeros. Y para quienes conocen este mundo, la razón de su éxito radica, entre otras cosas, en las buenas relaciones que sostiene con personas como la jueza Marchant.

A Saffie, ingeniero comercial, le ha tocado participar en grandes casos, como los de Isacruz, Buses Tramaca, Panificadora Fuchs y Télex. La más renombrada y polémica de sus intervenciones en el último tiempo fue la de Colo Colo. Estuvo allí un año y fue presentado como un administrador impecable. Muchos comentaristas deportivos lo adoptaron como un "niño símbolo", el ejemplo del gestor moderno que se oponía a la imagen del dirigente histórico, enamorado de su club, que se enredó en los números y fracasó.

Todo esto marcó un punto de quiebre en su historia, y hoy Saffie es una suerte de empresario del fútbol. Pero de un nuevo fútbol, que aspira a no tener más clubes sino sociedades anónimas y entre cuyos personajes (como decíamos en la primera parte de este reportaje) destacan el abogado y lobbista Darío Calderón; el ubicuo Ricardo Abumohor; el ex gerente de Coca Cola, Omar Bessoaín; los empresarios José Yuraszeck y Sebastián Piñera; y el ex Presidente Eduardo Frei.

En esto, la inminente quiebra del otro club más importante del país Universidad de Chile, cuyo fallo debiera dictarse mañana-es un dato tan elocuente como los personajes que rondan su funeral. Un viejo dirigente de Colo Colo lo grafica de esta forma: "en los momentos más duros del club, nadie se acercaba para tendernos una mano. Bastó que declararon la quiebra de Colo Colo para que aparecieran demasiados interesados en salvarnos. Y claro, si eso de salvarnos pasaba por terminar con el viejo club".

LOS SOCIOS DEL NUEVO FUTBOL

En torno al fútbol hay trenzas de poder. Juan Carlos Saffie Duery es asesor del club Palestino, donde los conceptos de sociedad anónima suenan bastante fuerte. Además, representa a Colo Colo en el Canal del Fútbol, en reemplazo del abogado Eduardo Godoy, quien es uno de los impulsores de la transformación de Palestino en S.A, junto a Patricio Jamarme, abogado y sindico definitivo de la quiebra de Colo Colo.

La mayoría de los hombres interesados en convertir a Palestino en S.A son de origen árabe: a los mencionados se suman el empresario y ex dirigente de la ANFP Ricardo Abumohor y Alfredo Asfura, quien realiza asesorías en Colo Colo y es amigo de Saffie.

Es por eso que la intención de Saffie de irse del fútbol, como el mismo lo planteó cuando llegó a Colo Colo, hoy es historia.

De hecho, días antes de que el equipo albo viajara a Buenos Aires para enfrentar a Boca Juniors por la Copa Libertadores (a comienzos de este mes), Saffie se reunió en camarines con los jugadores del plantel en calidad de "amigo de Colo Colo". Luego, viajó junto a toda la delegación a ver el partido.

Pero Saffie no sólo se ha mostrado cercano a los albos. También es parte de la Fundación Real Madrid, junto con los citados Darío Calderón y Ricardo Abumohor.

Estos dos hombres son vitales en la nueva etapa del síndico Saffie. Aunque se trata de viejos conocidos, de personajes que se vuelven juntar paro concebir nuevos negocios.

Saffie trabajó junto a Calderón en la quiebra de la empresa Tramaca. En los ochenta, en tanto, se desempeñó como funcionario del Banco Osorno. En esa época, la entidad bancaria fue vendida al grupo Abumohor, y su asesor principal era (otra vez) Darío Calderón.

En su trabajo como síndico en Colo Colo, Saffie fue apoyado públicamente por distintos empresarios. Sebastián Piñera y José Yuraszeck, por ejemplo, hablaron muy bien de sugestión. Con Piñera se conocen desde tiempos universitarios, pues eran compañeros en la Facultad de Economía de la Universidad Católica.

En su época de senador, Sebastián Piñera fue uno de los primeros en hablar sobre los beneficios de crear sociedades anónimas deportivas. De hecho, en los últimos días de su cargo presentó un proyecto de "sociedades deportivas". En esta tarea estuvo apoyado por un reconocido hincha azul y senador RN, Alberto Espina, gestor de la Ley de S.A en el Congreso, que hasta hoy está en discusión.

SAFFIE Y RIUTORT

El mayor argumento para quienes promueven las S.A. en el fútbol es la limpieza y la profesionalización de los dirigentes, conceptos que se reiteran cada vez que se habla del tema. Saffie ha sido insistente al decir que los sentimientos hacia un club -el corazón-no son materia de administración. También ha dicho que el fútbol tiene una serie de vicios y que muchos de ellos están enquistados en sus dirigentes.

La historia de la que habla Saffie se grafica claramente en el cargo que ocupó Carlos Riutort como presidente de Colo Colo, durante aproximadamente un año. Riutort, empresario y hermano de la esposa de Artero Frei Bolívar (ex candidato presidencial), tomó la dirección de este equipo y facilitó en gran medida el trabajo de Saffie como síndico, pese a que su elección había sido ilegal. Según lo planteado por un informe del ministerio de Justicia en enero de este año, que recogió un reclamo del tribunal calificador de elecciones del club, la elección de Riutort estaba nula. Riutort no cumplía con los requisitos que establecen los estatutos del club.

"Al principio Saffie hablaba pésimo de los dirigentes del club, luego planteó sus dudas sobre el cargo que ocupaba Riutort, pero finalmente terminó firmando el 'convenio simplemente judicial' con él , sabiendo que su cargo estaba impugnado", dice un directivo albo que pide reserva de su nombre.

En ese convenio, que para muchos está "viciado", Saffie coronó su gestión de un año a cargo de la quiebra de Colo Colo. Fue justamente por esa vía que Riutort cedió la administración a una Junta de Acreedores, a cambio de levantar la quiebra del equipo.

Un joven dirigente piensa que Saffie se excedió en sus poderes y que ellos como directivos tenían las manos atadas, debido a que la imagen mediática del síndico los sobrepasaba como dirigentes. La misma fuente confiesa que en muchas oportunidades quisieron presentar reclamos ante la Superintendencia Nacional de Quiebras, pues no tenían claro si todo lo que estaba haciendo Saffie se enmarcaba dentro de lo que le permitía la ley. Al recordar, enumera una serie de hechos, como la prohibición de entrar al camarín o la discriminación que sufrieron muchos socios de Colo Colo al ser desafectados por Saffie. Algo que según los estatutos del equipo y el Ministerio de Justicia, le corresponde de forma exclusiva a los directivos del club.

La cuota mensual de las filiales, por ejemplo, se elevó de 500 a 3 mil pesos, lo que se tradujo en que una cantidad considerable de socios no pudieron seguir siendo parte de Colo Colo. "Al dejar de lado las filiales, desarmaron el club socialmente", explica un dirigente.

Ramón Llaras, presidente de las filiales de Calama, cuenta que en una reunión que le solicitó a Saffie para tratar el tema de los socios y en particular su situación, el síndico le dijo que "hacía lo que quería con el club". Sin embargo, Llaras dice que extrañamente de un día para otro Saffie cambió su trato con él.

Llaras conocía la historia íntima de la quiebra de Tramaca, en la cual participó Saffie como síndico. El dirigente recuerda que tras enterarse de ese pasado común, Saffie le ofreció hasta oficinas dentro del club, "como si quisiera conquistarme, algo que por supuesto no acepté".

El dirigente explica que decidieron denunciar las irregularidades que rodearon la gestión de Saffie -que apuntaban al corazón del equipo, a través de la exclusión de socios-en una reunión que se efectúo en Santiago, en el hotel Panamericano. Llaras pensaba que con los antecedentes que tenía bastaba para acreditar que se había violentado el marco legal que los regía.

"Saffie se excedió en sus atribuciones de síndico, dictó normas unilaterales para conseguir torcidamente hacer un nuevo registro de asociados, procediendo a desafectar y eliminar las filiales. Dejándonos fuera, creando un nuevo padrón de socios y aumentando las cuotas, pisoteó los estatutos de Colo Colo", afirma el directivo. Pero sus denuncias no condujeron a nada.

DRAGICEVIC, EL BLANCO DE SAFFIE

Otro de los episodios en los que se involucra a Saffie, ocurrió en San Antonio, poco tiempo después de que se declarara la quiebra de Colo Colo, En el puerto, Saffie se reunió con un grupo de las filiales de provincia. En una primera instancia les hizo saber que él venía con la misión clara de vender el club y que de eso se trataba su función como síndico.

Meses después tuvo otro encuentro y les informó que a su llegada al club no había encontrado balances ni cuentas, por tanto, tampoco existía un registro para saber claramente quiénes eran socios de Colo Colo y quiénes no. Sin embargo, un alto directivo del club dice que ellos cuentan con esos balances y catastros de socios, pues además de los registros que se encontraban en la sede, también guardaban copias en disket.

Pero el problema para Luis Sanhueza, presidente de las filiales a nivel nacional, va más allá. "Nos dijo que no nos quería adentro porque éramos un instrumento político de Peter Dragicevic y que como no aparecíamos con nuestras cuotas al día, quedábamos desafectados del club. Eso fue un tremendo daño para todos los socios de provincias. Porque más encima, después nos elevaron las cuotas y nosotros decidimos no seguir pagando, porque encontrábamos muy extraño todo lo que sucedía".

Todo esto ocurría con Saffie dentro de Colo Colo, mientras la prensa le dedicaba páginas a su correcta gestión y lo dejaba como el dirigente ejemplar para cualquier club.

Según el dirigente Luis Maluenda, con ese proceder, el síndico comenzó a destruir el club societariamente y se cometió una irregularidad, pues las cuotas de los socios, así como el incremento de ellas, debían ser propuestas por el directorio y por tanto aprobadas dentro del contexto de una asamblea extraordinaria.

Saffie se movía con habilidad en un equipo precario, con dirigentes desinformados y que desconfiaban unos de otros.

Luis Baquedano, actual presidente de los albos y en quien recae la responsabilidad de defender los intereses de Colo Colo, explica que al comienzo de todo este proceso no tenga claridad sobre las atribuciones del síndico.

Baquedano dice que la información que manejaba en ese momento era que efectivamente a las filiales no se les estaba reconociendo como socios. Pero aclara que durante el proceso de alzamiento de la quiebra del club no hubo desafectados. Sin embargo, Ramón Llaras, asegura que en una reunión que sostuvo con Baquedano y Francisco Goñi, administrador general del club, le reconocieron que la situación de los socios hoy en día es ilegal por razones de estatutos, porque el síndico no estaba facultado para eso. "Nos dijeron que ahora vamos a ser reactivados normalmente, como debió haber sido siempre", comenta el directivo.

Para revertir esta situación, en muchas oportunidades se realizaron giras por el país intentando conquistar a los socios nuevamente, en las que participaron los ex jugadores Daniel Morón y Lizardo Garrido, quienes se identificaron desde un comienzo con el síndico.

AHORA ES EL TURNO DE LA 'U'

En toda esta historia, se reiteran nombres y el círculo se hace cada vez más pequeño.

La jueza del 7° Juzgado Civil, Jenny Book, es amiga de Helga Marchant, la magistrada con la que partimos esta historia. Book era secretaria del 22° juzgado cuando se decretó la quiebra de Colo Colo y ahora es la llamada a decidir sobre el futuro del club Universidad de Chile. Una decisión que debiera conocerse mañana.

Según fuentes bien informadas, Book dictaría un fallo que sería adverso a los deseos del doctor René Orozco y su directiva. Fallo que elevará por los aires las copas de aquellos que desean ver a la U convertida en una sociedad anónima.

De ser así, seguramente habrá una nueva celebración. E1 lugar elegido podría ser el restaurante El Patrón, donde hace más de un año se homenajeó al ex arquero de Universidad de Chile, Sergio Vargas.

Entonces era posible ver a un emocionado José Yuraszcek abrazado del arquero, y tomándose fotos junto al ministro del Interior, José Miguel Insulta. El empresario aprovechó el homenaje para candidatearse como posible inversionista del club, mientras explicaba las bondades de las sociedades anónimas en el deporte. La escena era de una alegría desbordante, pero a muchos les produce un extraño escalofrío recordarla, como si ese día fuera la hora cero de otra muerte: la de la U.

Última actualización el Sábado 27 de Agosto de 2011 12:59
 
¿Quién es y por qué está en Twitter liberenalindio? PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Miércoles 06 de Julio de 2011 01:33

Una de las grandes bondades que tiene Twitter, es que facilita para algunos la curiosidad por saber un poco mas, de un tema determinado y generalmente se hace directamente con la fuente misma. Para aquellos que somos lateros, la limitante de los 140 caracteres (que ya son un desafío), nos permite muchas veces anunciar un tema ligándolo con una explicación mas larga, una foto etc. publicada en otra dirección de Internet.

Última actualización el Viernes 08 de Julio de 2011 12:00
 
La verdad de la "Quiebra" de la U PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Viernes 24 de Junio de 2011 14:18

Aún existen muchos incrédulos que no nos creyeron cuando denunciamos a quien pudimos (nos vetaron todos los medios) el contubernio de los poderes facticos del país en las quiebras de Colo Colo y la U a comienzos de los 2000. Ha pasado el tiempo y la verdad comienza a aparecer.

Liberemos a los clubes de la gente. Fuera las SADP y sus marionetas. UD. participe

Última actualización el Miércoles 06 de Julio de 2011 01:44
 
Plan Estratígico 2011 - 2015 de Colo Colo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Jueves 23 de Junio de 2011 12:11

Hernán Levy presidente de la Concesionaria Blanco y Negro junto a Cristián Varela y directorio de la Corporación presentaron su Plan Estratégico  3.0, que nos convertirá de aquí a tres años en el Barcelona de América.

Última actualización el Sábado 27 de Agosto de 2011 12:58
 
BN y Corporación "celebran" 20 años de la Libertadores PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Viernes 17 de Junio de 2011 14:29

La falta de respeto de BN y la Corporación de Colo Colo hacía Peter en la celebración de los 20 años de la Copa Lib. es una prueba mas de la bajeza y concomitancia de BN (Levy) y CSD (Varela). para re escribir la historia de Colo Colo. Fuerza Peter

Última actualización el Viernes 17 de Junio de 2011 14:35
 
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