Las oscuras cuentas y los asesores del síndico, SAFFIE HAY UNO SÓLO PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Lunes 12 de Diciembre de 2011 15:26

Sobre la gestión del síndico de quiebras Juan Carlos Saffie recaen demasiadas interrogantes. Aquí dos pelotazos en la cara: el síndico contrató una empresa asesora de imagen, entre cuyos socios figuran dos conocidos comentaristas deportivos y rostros de MEGA: Felipe Bianchi y Mauricio Israel. Además tiene una empresa constructora donde es socio nada menos que de Marcelo Aguayo González, síndico de la Inmobiliaria Colo Colo S.A.

 

 

Escrito Por: Dante Faundez / Fuente: Diario la Nación Domingo

 

La imagen de Juan Carlos Saffie ha estado emparentada, por una necesidad del deporte nacional, a la probidad y transparencia. Su actuación al frente de Colo Colo, como síndico de quiebra, ha dejado hasta ahora satisfechos a la mayoría de los desinformados actores, acreedores incluidos. Sin embargo, no todo es tan albo.

La declaración de quiebra del club Colo Colo suponía la desaparición institucional. Pero se hicieron esfuerzos para evitarlo. Emergieron numerosas ideas para colaborar con la empresa que tenían como objetivo evitar el colapso del club.
Una de ellas provino del productor de eventos Tomas Cox, quien ofreció su colaboración de manera desinteresada para “ayudar al Cacique”. Un par de conversaciones con Saffie, y se dio inicio a la “Colotón”. La meta era reunir un millón de dólares, sin embargo, se alcanzó una cifra bastante inferior: 308 millones de pesos. Todo bien, porque se entendía que el total era en beneficio del club. Pero grande fue la sorpresa cuando en el informe de octubre apareció la siguiente cifra: ingreso Colotón: $ 235.988.250. Gastos Colotón: $ 29.191.632, es decir, 70 millones menos de lo anunciado la noche final del evento.

Tomas Cox ha sido un nombre vinculado por años a los costosos eventos que a comienzos de cada temporada organizaba el directorio para presentar los planteles en la “Noche Alba”; o bien para celebrar algún nuevo título nacional o internacional. Incluso, los días de la madre, el padre, el hijo, y todo cuanto fuera gancho atractivo para la gente, era inevitablemente organizado por Cox.

“Pagaba una miseria y cobraba millones al club”, dice uno de los propios colaboradores. En una ocasión, el presidente del club, Peter Dragicevic, dio órdenes de contabilizar los fuegos artificiales que serían lanzados en la “Noche Alba”. “Ocurre que cobra millones y ofrece cierta cantidad de artificios, pero no estamos seguros si cumple o no con el contrato” afirmó Dragicevic.

JUICIOS, BOLETAS Y HONORARIOS

Lo de la Colotón es solo una muestra de lo poco claras que están las cuentas en el club. También están los comparendos a los que debían asistir los asesores legales de Saffie y no lo hicieron. Y los abultados costos de ello.

El ex director técnico, Roberto Hernández; Carlos Navarro, preparador físico, y Ernesto Yánez, kinesiólogo, fueron favorecidos con la ausencia de representantes del club a la instancia judicial del día 16 de abril pasado. Actualmente, la causa está para fallo y es por 400 millones de pesos.
Freddy Ferragut, ex jugador de Colo Colo, también recibirá lo propio pues no se apeló a la sentencia definitiva del 31 de enero del 2002 y recibirá cerca de 94 millones de pesos.

Juan Azúa, ex gerente del Teatro Monumental, ganó el respectivo juicio luego de que los abogados de la quiebra no se presentaran al comparendo citado para el 3 de abril del 2002. 33 millones de pesos es lo que reclama Azúa.

En un juicio con el Banco Estado -caratulado con el rol 5997 – 2001 y cuya sentencia definitiva fue dictada el 16 de abril de este año- tampoco apeló el síndico. La causa se refiere a la subasta del recinto de calle San Diego, que tiene como fecha inminente el 30 de diciembre de 2002 a las 11 horas.

El tema no es menor, pues los asesores legales del síndico cobran sueldos millonarios. Leandro Carballo, abogado en los juicios laborales, recibe $ 3.500.000. A eso hay que sumar los honorarios de un grupo de abogados, donde destacan los $ 10.793.023 que reciben Patricio Ricardo Jamarme Banduc y María Soledad Torres Fernández, a través de la empresa Serlex Ltda.

La lista suma y sigue:

Mari Clara González, abogado: $ 2.500.000
María Torres Selume, abogado: $ 1.000.000
Eduardo Godoy: $ 500.000
Mariela Paredes: $ 434.000
En total, $ 15.227.805.

Además, la Junta de Acreedores autoriza la contratación de otros abogados superando la barrera de los 20 millones de pesos al mes.
Según directores de Colo Colo, “el club gastaba en personal administrativo $ 12.763.842 al mes”. El síndico Saffie desembolsa en el mismo ítem $ 33.746.648, según publicó El Mercurio. En siete meses, los gastos de la quiebra superaron los mil 500 millones de pesos ($1.517.412.236, según la cuenta del síndico de octubre pasado). Es decir, un promedio de 216 millones de pesos mensuales. No obstante, Saffie asegura a la prensa que los gastos no sobrepasan los 123 millones de pesos.

Si bien Saffie asegura no haber cobrado un solo peso hasta la fecha, el 20 por ciento del total de los excedentes generados hasta el fin de su primer año en el cargo le aseguran un ingreso cercano a los 260 millones de pesos.

ISRAEL Y BIANCHI, ASESORES

Además, en la Junta del miércoles 20 de noviembre, la sindicatura solicitó a los acreedores la autorización para el pago de 1.500 dólares a una empresa que habría asesorado, según Saffie, a un grupo de clubes en el período previo a las elecciones de la ANFP.
Nadie se opuso a la medida. Quizás ignoraban que la empresa asesora -Management Global of Sports S.A- tiene como socios, entre otros (a través de QSR Asesorías Audiovisuales Ltda) a dos líderes de opinión en temas deportivos: Mauricio Israel Avram, comentarista de MEGA y al periodista Felipe Eugenio Bianchi Leiton, conductor del programa Caiga quien Caiga, del mismo canal. Todo esto, según los antecedentes de la firma que figuran en Dicom.

Israel y Bianchi conducen juntos, además, el programa “Fútbol de Primera” de Radio Universo. Y, desde esa tribuna, elogian a Saffie. Sería interesante conocer el proyecto que redactaron para el fútbol nacional. Además de los citados mil 500 dólares, Saffie propuso a la junta la contratación de Global Management of Sports S.A.en futuras asesorías. Al respecto, un asistente comentó: “como chiste muy bueno, como sugerencia, definitivamente mala”.

SAFFIE–AGUAYO: UNA DUPLA DE TEMER

El 11 de noviembre pasado, el Octavo Juzgado Civil de Santiago declaró la quiebra de la Inmobiliaria Colo Colo S.A. y designó como Síndico Titular a Marcelo Aguayo González y como Síndico suplente a Patricio Jamarme Banduc.

Todo sería correcto si Juan Carlos Saffie Durey y Marcelo Aguayo González no fueran socios en la “Sociedad Inmobiliaria y Constructora Vegaro S.A.” junto a Francisco Hernán Saffie Durey y Jacques Andres Ergas Benmayor.

Aún cuando la ley no los inhabilita, es claro que hay intereses cruzados que eventualmente, al menos, estarían poniendo en duda la transparencia de la acción judicial de ambos síndicos. Por otra parte, Patricio Jamarme, el síndico suplente, recibe honorarios de alrededor de 10 millones de pesos por asesorías legales en la quiebra del Club Social y Deportivo Colo Colo, lo que pone aún más turbiedad al ya enrarecido ambiente del cacique.
Con Zamorano en Colo Colo el negocio será el mejor del siglo en el deporte nacional y no pocos se frotan las manos pues, de la noche a la mañana, se volverán tan ricos como jamás hubieran soñado.

RECAUDACIONES EN DUDA

Cuando se reinauguró el Estadio Monumental, los directores anunciaron que la capacidad del recinto era de 65 mil personas sentadas.

Copa Libertadores, amistosos internacionales, clásicos nacionales y finales de torneo fueron testigos de llenos absolutos en el estadio de Colo Colo con públicos cercanos a las 60 mil personas.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, hay un tema que no se ha podido resolver: el ingreso de público al estadio, generalmente superior al declarado oficialmente. Reventas y falsificaciones han sido las justificaciones que se dan para explicar lo inexplicable.

Vamos viendo. En la época de Dragicevic, se descubrió a un ex funcionario haciendo negocios particulares con las entradas de cada espectáculo. Fue despedido.

Con la llegada de Saffie nada mejoró y aún está en la retina el bochorno del día 14 de febrero, cuando en el Monumental Colo Colo recibió la visita del equipo “12 de Octubre”, de Paraguay. Aquella vez, con Colo Colo ya en quiebra, se hizo un llamado a los hinchas, socios y simpatizantes a que asistieran en masa al estadio. El grito surtió efecto y a tempranas horas el recinto se vio colmado de gente dispuesta a colaborar con el club. Lo insólito ocurrió cuando, faltando pocos minutos para el comienzo del partido, se dio la orden de permitir el ingreso del público a cambio del depósito de los dineros en barriles de basuras habilitados para la ocasión. Miles de personas ingresaron de esta manera al estadio. Pero otras miles habían cancelado la entrada, al menos en galería, pues la medida se puso en práctica solo en el sector de tribuna oficial.

Al día siguiente se entregó como recaudación 30 millones de pesos. Ello, pese a que sólo en galería había 30 mil personas, lo que, multiplicado por dos mil pesos (el valor de la entrada) eran 60 millones de pesos. A los pocos días se dijo que la recaudación final había sido de 39 millones ¿Quién contabilizó el dinero ingresado en los barriles?, ¿Cuánto ingresó? Es un misterio.

Además, el partido fue televisado por MEGA, pero nunca se tuvo conocimiento del valor del convenio. De ahí en más, se repitió la situación. Independiente del rival, siempre aparecía menos público, por lo tanto, menor borderó de lo que correspondía. Consultado Saffie por la situación, señaló que era una ilusión óptica pues, según él, el estadio tenía capacidad para 45 mil espectadores (y no para los 65 mil que se dijo para su inauguración).

Es más, en el último clásico, Saffie señaló que se habían puesto a la venta 45 mil entradas, las cuales se agotaron. Ese día, por sugerencia de Carabineros, la sindicatura dejó espacios vacíos en las galerías (los cuatro codos). Y las imágenes captadas entonces, son la mejor demostración de que el estadio tiene capacidad para más espectadores.


JUNTA DE ACREEDORES

A las 16 horas del miércoles 20 de noviembre ingresó al salón de actos del Colegio de Abogados, Juan Carlos Saffie Durey. Vestía un elegante traje gris, camisa blanca y corbata de color celeste. Entró al lugar acompañado de, al menos, seis “asesores”, tres de los cuales se sentaron junto a él en la mesa central.

Era un verdadero espectáculo. Por una parte, una dama que acompañaba a Saffie en el mesón, bostezaba, hacía morisquetas y jugaba con su largo pelo negro. Por otra, los varones sólo atinaban a cabecear y a mirarse unos a otros cada vez que se les hacía una consulta. Patricio Jamarme, asesor legal, se instaló junto a los acreedores. Pero para hablar con Riutort.

Saffie comenzó la intervención lanzando su artillería en contra de la Garra Blanca. En efecto, señaló que “hace unos días un grupo de garreros ingresó por la fuerza a las instalaciones del Estadio Monumental”. Agregó que “encañonaron al administrador del recinto, luego irrumpieron en las bodegas a balazo limpio. Rompieron los candados y fueron reemplazados por unos que ellos mismos traían”. Por último, remató: “esto no lo puedo decir por la prensa y sólo se los cuento a ustedes”. Tal intervención no estaba en tabla.

Después continuaron sus descargos contra el doctor René Orozco, presidente de Universidad de Chile. Lo acusó de no haber respetado los acuerdos previos al clásico y de prácticamente incitar a la violencia al entrar de la manera que lo hizo el día del partido. “El doctor nos culpó a nosotros de lo ocurrido, pero no somos responsables de nada”, dijo. Agregó que él también había sido víctima de ataques en San Felipe, pero no se quejó. Afirmó que “una vez concluido el encuentro, Orozco quería salir junto a la hinchada de Colo Colo”.

Saffie deslindó responsabilidades en Orozco, desmarcándose, de paso, de cualquier falta organizativa. ”Las agresiones de Orozco son como los ataques de Sharom a las mezquitas en Palestina”, remató en tono jocoso.

Paralelamente, comentó que se había suspendido -en conjunto con el representante del directorio de Colo Colo, Carlos Riutort- la presentación del convenio judicial, pues se encontraban en negociaciones con la ANFP por los derechos de televisación.
Pero según cercanos al acuerdo, la suspensión de este trámite estaría relacionada con la nula validez que tiene el documento, pues es firmado por Riutort, quien las oficia de presidente de Colo Colo, pese a que ante el Ministerio de Justicia su cargo no sería legal.

La junta de acreedores finalizó en medio del sueño generalizado de los asesores de Saffie, el silencio cómplice de los acreedores y la sorpresa de los trabajadores del club, que vieron cómo se justificaban gastos, mientras ellos deben buscar en tribunales el pago de sus indemnizaciones y sueldos atrasados.

RIUTORT PRESIDENTE

El 13 de mayo pasado, Rafael Sagredo, presidente del Tribunal Calificador de Elecciones de Colo Colo, recibió un documento en que se destacaba como principal consulta la “validez de la elección del Sr. Carlos Riutort Barrenechea, como Presidente del Directorio nacional”. El documento agregaba: “solicito se me informe si éste reúne los requisitos para ostentar el señalado cargo y si se cumplieron en su nombramiento los requisitos establecidos en el artículo 30 respecto del quórum para constituir el Directorio nacional”.

La misiva, firmada por Saffie, concluía: “las consideraciones planteadas se las formulo a objeto de mantener adecuadamente informada sobre estos temas a la Junta de Acreedores. Desde ya agradezco su buena disposición con las consultas que le formulo y en la seguridad que su participación y colaboración harán más efectiva la labor que desarrollo”.
Siete días después, Saffie recibió la respuesta de Sagredo:
“El señor Carlos Riutort Barrenechea no cumple con el requisito de antigüedad establecido en el artículo Vigésimo quinto de los estatutos para ser designado Presidente del Club, por no haber ejercido a lo menos durante dos años con anterioridad a su designación un cargo directivo o técnico no rentado en la institución, por lo que estimamos que su designación es nula. A mayor abundamiento, la sesión del Directorio Nacional en que se designó al Sr. Riutort, no habría contado con el quórum necesario, situación que debe ser aclarada una vez que el TRICEL tenga a su vista el Acta de la respectiva sesión de Directorio”.

La respuesta fue enviada con copia al Ministerio de Justicia. Sagredo fue claro y preciso: Riutort no cumple con los requisitos para ser Presidente de Colo Colo. Es curioso, entonces, que Saffie tome acuerdos con el mencionado dirigente, pues cualquier gestión no tendrá validez alguna. Así lo determinan los estatutos reconocidos por la cartera de Justicia.

Última actualización el Lunes 12 de Junio de 2017 17:06
 

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