Recordemos a Juan Carlos Saffie: 'TENGO LAS MANOS LIMPIAS' PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jorge Vergara N.   
Lunes 12 de Diciembre de 2011 15:09

El síndico encara rivales, “no somos bandidos”, acota. El ingeniero contesta denuncia por denuncia, patea sospechas y entrena para los pleitos que, asegura, no cesarán: “Pero se toparon con un hueso duro”, advierte derribando acusaciones. De Aguayo y Jamarne, de Riutort, de la junta de acreedores, la Colotón y el nutrido staff de abogados. Saffie responde todo.

 

 

Escrito por: Antonio Valencia   Fuente: Diario La Nación Domingo

 

Juan Carlos Saffie no duda. Controla, desborda y dispara de entrada. “A ver: ¿de dónde saca esta gente estos antecedentes? ¿Acaso están haciendo un proceso de investigación muy especial?¿Está todo oculto? No, todo está en actas y balances que se presentan quincenalmente a la junta de acreedores, que es la que toma las decisiones. Todo lo que hago es público y claro. No hay ninguna ‘denuncia’, así entre comillas, que tenga la menor seriedad”, remata.

Cuando Saffie habla de “esta gente” y de “ellos”, simplemente apunta a la administración anterior encabezada por Peter Dragicevic y cuanto funcionario ligado a su feudo actuó y que ahora, a toda costa, buscan ‘desestabilizar’ la sindicatura con el fin de evitar, entre otras cosas, que la quiebra sea calificada como comercial -cosa que en parte lograron el jueves pasado-, y que el club vuelva al período prequiebra.

“Este no es un club que se maneja como antes, y por lo tanto la veracidad de las denuncias se puede chequear. Pero eso de ‘miente, miente, que algo queda’ es real, y por eso ellos lo hacen. Podrán intentarlo, pero yo no soy un aparecido y todo lo que hago es vigilado por la junta de acreedores y por la Superintendencia de Quiebras. Antes, ¿quién fiscalizaba? No es ni agradable ni justo que aparezcan esta ‘denuncias’ cuando las cosas están claras”, evalúa el ingeniero.

-Insiste en que el 90% de las denuncias publicadas en La Nación Domingo son falsas y el 10% tendenciosas, cuando usted mismo reconoce la relación comercial con el síndico de la Inmobiliaria, Marcelo Aguayo?

-Por supuesto que insisto, es parte de las cosas reales mal utilizadas. Este es un mercado muy chico y no íbamos a pretender que llegara un síndico con el cual no tuviéramos confianza, y eso fue una petición del directorio de la Inmobiliaria Colo Colo de modo consciente. Pretender dar a esa relación un carácter extraño no resiste análisis: Aguayo no decide en su quiebra, y yo no decido en la mía, somos simples administradores.

-Pero al menos concede que su amistad de 20 años con Aguayo y su relación comercial en la constructora Vegaro daba para especulaciones y, por lo mismo, era evitable.

-A ver. El directorio de la Inmobiliaria consideró primero al señor (Patricio) Jamarne, pero se le cuestionó porque trabajaba conmigo. Pude ser yo, pero no, porque concentraba poder. Al que hubiera sido lo iban a cuestionar simplemente porque hay cosas muy graves en la Inmobiliaria y por eso ellos tratan de crear un manto de dudas sobre quienes tenemos que desenmascarar esto. Todo se hizo como se hizo y tenemos la conciencia tranquila, no somos bandidos, no tenemos nada que ocultar, nada. Si tuviéramos una intención torcida, se nombra una persona que no conozca pero que en definitiva sea incondicional de este proceso.

-¿Que Jamarne sea síndico suplente en la Inmobiliaria y al mismo tiempo asesor legal en la quiebra del club también tiene poco sustento?

-Ninguno. Si hubiese algo extraño la junta de acreedores no aprueba nada. No hay nada de extraño. Se llegó al extremo que el señor (Milton) Millas me preguntó: ‘¿Es cierto que usted trabaja con abogados que son amigos suyos y que han trabajado siempre con usted? ¡Pero por favor! ¿Con quién quieren que trabaje? ¿Con abogados que no conozco? Obviamente, uno busca trabajar con gente a la que le tiene confianza y en la que uno cree. Eso lo tomó en cuenta el organismo que designa la terna para presentarla, porque no soy yo el que presenta las ternas.

-Si Aguayo-Saffie tienen intereses comunes para lucrar en una empresa y luego asumen sindicaturas ligadas, ¿relacionar el lucro común en Colo Colo, dice usted, ¿es algo absurdo?

-Es que es absurdo, ridículo. Si uno actuara con ese criterio, entonces se puede asociar con cualquier persona para cumplir el propósito. Quiero decir que para hacer cosas extrañas no es necesario ser socio en otra cosa. ¡Se han dicho tantas brutalidades! Que tengo relación con los prestamistas, que quiero quedarme con Colo Colo, que sería una especie de socio de la ‘Garra Blanca’, que estoy en relación sospechosa con Jamarne, con Aguayo, que esto es una confabulación con la jueza, que voy a ganar cifras monstruosas. Por favor.

-¿Le resulta imposible creer que exista una denuncia independiente?

-Siempre que se hace denuncia hay una intención: en aras de la justicia, de la transparencia, en defensa de intereses, para disimular intereses. Estas denuncias sin fundamento caen por su propio peso. Yo acepto que pueda haber otras intenciones o denuncias independientes, pero todavía no descubro una.

-¿Ninguna?

-Es un problema objetivo, ¿cuáles son las ‘denuncias válidas’? Ahora, cuando quien hace la denuncia es un señor que fue empleado de Colo Colo en la administración de Dragicevic (alude a Dante Faúndez, autor de la nota), que le hacía las relaciones públicas, que el mismo señor Faúndez que hace las denuncias fue despedido por este síndico y tiene un juicio laboral, no hay que darle demasiadas vueltas para darse cuenta de qué estamos hablando.

-¿Tiene algo que reprocharse?

-Por supuesto que hay muchas cosas que se pudieron hacer mejor, pero tengo y tenemos las manos absolutamente limpias. No es la primera quiebra que tomo, no es la quiebra de más recursos que administro, tengo la conciencia tranquila. Errores puede haber, pero que digan relación con la transparencia, ¡jamás! Ahora, si estos caballeros creen que van a destrozar 30 años de profesión con sus especulaciones lo veo muy difícil.

-¿Qué espera en el corto plazo? ¿Más suspicacias?

-Desde que asumí empezaron las dudas, ¿por qué voy a esperar que terminen? Van a seguir. Pero ocurre que se toparon con una persona que no tiene temor. Cumplo mi misión, no soy temeroso, no me voy a dejar chantajear, amedrentar, ni presionar. El gran problema que ellos tienen es que se toparon con un hueso duro...

¿Por qué tanto abogado?

“Si hay quienes estiman que es mucho el número de abogados (N. de la R.: siete y dos estudios jurídicos), allá ellos, pero quien decide sobre el número y sus honorarios no es el señor Dragicevic ni la prensa: es la junta. ¿Por qué tantos asesores? ¡Porque se necesitan! Porque hay millones de dólares demandados en causas judiciales, porque se cuestiona la declaratoria de la quiebra y la junta ha estimado defender el carácter de comerciante de ella, porque hay un proceso de administración de quiebra complejo que tiene cientos de verificaciones que impugnar, etc. Yo pregunto: ¿quién es el afectado en el supuesto caso que se estuvieran haciendo las cosas mal o no se apelara? ¡Los acreedores! O sea, habrá que concluir que los acreedores son tontos, están confabulados y tienen malos asesores para que todo salga mal. ¡Por favor! Por supuesto que no es así, y no es el señor Faúndez ni la prensa la encargada de decir si nuestros profesionales están haciendo mal o bien su labor, es la junta. Es falso que no estemos preocupados, y si fuera así, la junta nos saca. Se está trabajando en todas las acciones legales y no se han perdido. Ahora, con el último fallo de la Corte de Apelaciones, que no calificó la quiebra como comercial sino civil, será la junta de este miércoles la que decidirá si se recurre a la Corte Suprema o no”.

Colotón, peso por peso

“¡Chuta, me pillaron, me robé, ¿cuánto? $ 70 millones! Por favor, este proceso es absolutamente transparente. En la Colotón hubo aportes en efectivo, otros en especies que hubo que valorar y se constituyó un total que se informó en documentos públicos: $ 310 millones cifra total, de los cuales $ 232 fueron en efectivo y el resto eran cifras anticipadas no contabilizadas al momento de la cuenta del estado de situación (31 de agosto) pues, por ejemplo, $ 60 millones que puso la CCU tienen relación con dos partidos amistosos, uno de ellos es el de River Plate (jugado el 8 de octubre), que a Colo Colo no le costó un peso y que en ese momento y no antes fueron contabilizados como ingreso. Todo está explicado y quien quiera ver los papeles puede venir y verificar”.

Honorarios

“Momentito. Yo estoy aquí para ganar plata, soy un profesional y cumplo mi labor para ganar dinero, no por hacer un trabajo voluntario. Puede que los excedentes sean cero y entonces no cobro nada o bien puede que exista margen para que se me cancele. ¿Qué hubiera pasado si decido no cobrar un centavo? ¡Hubieran especulado igual! Los honorarios son legítimos y los trato con la junta de acreedores. No voy a dar explicaciones sobre eso, porque sería caer en el juego de estos personajes. Que mil 500 millones, que mil millones, que 400 millones, que 150 millones. Lo real es que hasta hora es cero peso y es absurdo pensar que la junta me va a pagar honorarios que no corresponden. Yo no voy a ganar ningún peso que no esté fijado por los organismos que correspondan”.

Saffie postquiebra: el convenio

“No tengo ninguna intención de eternizarme, ni la más mínima. El convenio lo único que hace es quitarme poder, y si yo tuviera intención de eternizarme o concentrar poder no estaría detrás de un convenio que integra dos representantes de los acreedores designados por la junta, otro por el club deportivo -que debe salir de una elección que se llevará a cabo más adelante- y el síndico, cuya participación y permanencia la define la junta de acreedores. Yo defiendo el convenio porque allí debe producirse el acuerdo entre acreedores y el fallido”.

Los tarros y 12 de Octubre

“Para el partido contra el club 12 de Octubre (30 de enero de 2002) no hubo rigurosidad, ni control, ni orden (se recogió el dinero en tarros). Así se hacían las cosas en Colo Colo, pero no me vengan a hacer a mí responsable por un partido organizado por la anterior administración, sería el colmo. Por lo demás, esos eran partidos vendidos al señor Tapia (padre de Héctor Tapia) y es una desfachatez hacernos responsables de una situación que debimos asumir a los pocos días de estar como síndico y que no organizamos para nada”.

Gastos, cifras, gastos

-El gasto promedio al mes, se denuncia, no cuadra: $ 216 millones mensuales frente a los $ 123 que usted dice públicamente.

-Todo eso es erróneo. Primero, dividir los mil 500 millones de egresos por siete meses no corresponde, porque la contabilidad considera desde enero a agosto, pues enero lo pagamos nosotros, no ellos. Además, hay un detalle por cesión de derechos de publicidad que es una cifra contable, porque se llegó a un convenio con una de las cuotas de CCU que estaba traspasada a inversiones Gross, uno de los prestamistas. En suma, a Colo Colo no le correspondía un peso de eso, llegamos a un acuerdo donde cedieron parte de ese monto, $ 133 millones que quedaron para Colo Colo, proceso aprobado por los acreedores. Todas las cifras están claras y si quedan dudas cualquiera puede venir y revisar los papeles.

- El punto, además, es la cantidad de dinero que se gasta.

- Estamos gastando un tercio de lo que gastaban ellos, que era más de $ 350 millones sin pagar impuestos ni nada. Además, no recurrimos a prestamistas.

Última actualización el Lunes 12 de Diciembre de 2011 15:33
 

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